martes, 8 de julio de 2014

Había olvidado.



Se vistió: Pantalón negro, blusa a rayas, saco, bolsa, también se planchó el cabello. Le esperaba un día muy ocupado. Salió de casa. Pasó el día en el trabajo. Hacía frío. Realizó un trámite. Comió un baguette. Tomó café. Llegó a casa. Fue a una junta. Fumó. Tiró la cajetilla vacía, compró otra. Subió a un taxi. Llovía, llovía. Llegó al lugar. Se sentó a platicar. Recibió una llamada...entonces la conoció. 

Pudo haber sido como cualquier otro día. No tenía idea del impacto. Había olvidado el universo, la energía, la causalidad. Había olvidado que aún se podía sorprender. 



No hay comentarios:

Publicar un comentario