domingo, 20 de noviembre de 2011

Perderse...

Llevaba ya algún tiempo que no escribía, estaba perdida...
Perdida entre la melancolía y la desdicha de perderse; perderse sin encontrarse, porque está el dolor de perderte y de perderse a uno mismo, ése dolor que no sana, hasta que en algún momento hayas por lo menos una célula de quien eres.
Pues así como me fui, entre lamentos, sollozos, recuerdos, así regreso, dejándolos atrás, sin olvidarme, claro, de que ahí estaban, ahí estuvieron, que dolieron, rompieron, y dejaron ahí, la cicatriz.
No olvidar lo que sentí, es la meta.