jueves, 29 de noviembre de 2012

De noche

Se acaban las ideas, en vez de ellas sólo hay lágrimas destinadas a suplirlas. Se acaban las soluciones y aumentan los problemas, se acaba su amor y el mío es inversamente proporcional a su proceso.
Duele porque saber que a pesar de los esfuerzos, simplemente las cosas no son como deberían de ser, duele porque sin importar las palabras, los pensamientos, nadie sabrá si realmente existen o no, si son reales o no.
Duele porque sin importar cuan fuerte amarres el corazón, nunca quedará enteramente ajustado.
Ya no sé si decir "hola" o decir "adiós", si callar y que no entienda o hablar hasta cansarme y que suceda lo mismo, pues cualquier método me lleva al mismo resultado.
Y pensar que uno pone tantas expectativas en algo, tantas ilusiones, tantos sueños para que la puta vida real te demuestre que nadie está dispuesto a sacrificarse del todo, que nadie realmente cambia y que el sacrificio siempre es acompañado de reproches.
Y pensar que las canciones de amor sólo duran tres minutos y medio porque realmente no hay cabida para más...y pensar que en el esfuerzo de hacer las cosas bien, todo termine saliendo mal.
Y pensar que voy a perder tu amor, a pesar de que yo te amo tanto.
Me dueles más que cualquier cosa, y te amo más que a nada en éste mundo.
Ojalá todo fuera diferente, ojalá.

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